jueves, 1 de agosto de 2013

Recuerdos.





¿En qué lugar estarán las cosas que uno pierde, las que uno olvida en las habitaciones más remotas de nuestro recuerdos y de nuestro tiempo?. Es necesario intentar recuperar lo que algún día teníamos para llenarnos de nostalgia. Disfrutar una caminata, el sabor de una comida que nos gustó, ver de nuevo a una mujer que vimos en la calle y nos gustó; escuchar cualquier platica pasada; escuchar un sonido que nos relajó.

Vivir de nuevo todo por la razón, simple, de volver a revivirlas. A mí me gustaría poder regresar el tiempo, dar unos cuantos pasos atrás para llegar a una habitación, una cena con la familia, un día sin problemas; y, si es posible, volver a dormir para tener un sueño repetido.

El cielo a lo alto de un cerro o de un pueblo es limpio, es más sano. Faltaría acostarse un rato en el pasto, con el olor de las flores y las plantas flotando sobre el aíre, alejado de todos los problemas de nuestro duro vivir; cerrar los ojos y ponerse a pensar en las cosas buenas que uno quiere, que a uno le gustaría vivir o sentir. Dormir un rato tranquilo y lleno, en el corazón diáfano, de paz.   

miércoles, 31 de julio de 2013

Poema de: Jorge Luis Borges




El Golem: 

Sí (como afirma el griego en el Cratilo)
el nombre es arquetipo de la cosa
en las letras de 'rosa' está la rosa
y todo el Nilo en la palabra 'Nilo'.


Y, hecho de consonantes y vocales,
habrá un terrible Nombre, que la esencia
cifre de Dios y que la Omnipotencia
guarde en letras y sílabas cabales.



Adán y las estrellas lo supieron
en el Jardín. La herrumbre del pecado
(dicen los cabalistas) lo ha borrado
y las generaciones lo perdieron.



Los artificios y el candor del hombre
no tienen fin. Sabemos que hubo un día
en que el pueblo de Dios buscaba el Nombre
en las vigilias de la judería.



No a la manera de otras que una vaga
sombra insinúan en la vaga historia,
aún está verde y viva la memoria
de Judá León, que era rabino en Praga.



Sediento de saber lo que Dios sabe,
Judá León se dio a permutaciones
de letras y a complejas variaciones
y al fin pronunció el Nombre que es la Clave,



la Puerta, el Eco, el Huésped y el Palacio,
sobre un muñeco que con torpes manos
labró, para enseñarle los arcanos
de las Letras, del Tiempo y del Espacio.



El simulacro alzó los soñolientos
párpados y vio formas y colores
que no entendió, perdidos en rumores
y ensayó temerosos movimientos.



Gradualmente se vio (como nosotros)
aprisionado en esta red sonora
de Antes, Después, Ayer, Mientras, Ahora,
Derecha, Izquierda, Yo, Tú, Aquellos, Otros.



(El cabalista que ofició de numen
a la vasta criatura apodó Golem;
estas verdades las refiere Scholem
en un docto lugar de su volumen.)



El rabí le explicaba el universo
"esto es mi pie; esto el tuyo, esto la soga."
y logró, al cabo de años, que el perverso
barriera bien o mal la sinagoga.



Tal vez hubo un error en la grafía
o en la articulación del Sacro Nombre;
a pesar de tan alta hechicería,
no aprendió a hablar el aprendiz de hombre.



Sus ojos, menos de hombre que de perro
y harto menos de perro que de cosa,
seguían al rabí por la dudosa
penumbra de las piezas del encierro.



Algo anormal y tosco hubo en el Golem,
ya que a su paso el gato del rabino
se escondía. (Ese gato no está en Scholem
pero, a través del tiempo, lo adivino.)



Elevando a su Dios manos filiales,
las devociones de su Dios copiaba
o, estúpido y sonriente, se ahuecaba
en cóncavas zalemas orientales.



El rabí lo miraba con ternura
y con algún horror. '¿Cómo' (se dijo)
'pude engendrar este penoso hijo
y la inacción dejé, que es la cordura?'



'¿Por qué di en agregar a la infinita
serie un símbolo más? ¿Por qué a la vana
madeja que en lo eterno se devana,
di otra causa, otro efecto y otra cuita?'



En la hora de angustia y de luz vaga,
en su Golem los ojos detenía.
¿Quién nos dirá las cosas que sentía
Dios, al mirar a su rabino en Praga?

El techo nocturno.



Me gustaría tener un techo trasparente, hecho como una ventana grande. Para ver acostado desde mi cama el cielo azul de la ciudad, para disfrutar el pasar de las nubes y las sombras que éstas hacen, que cubren con un manto la ciudad. Ver, antes de ir a dormir, la luna, si fuera así aullaría como un lobo.

No hay un techo por el momento así en mi casa. La luz de estos días es fuerte y quema la piel, hay lluvia y contaminación constante. Entonces no sólo me gustaría tener una habitación con un techo así, también la casa tendría que estar muy retirada de cualquier Polis del mundo. Salir y ver un horizonte natural que evoque al mundo natural; alejado de cualquier corrupción del hombre malsano.

Hoy no. Hoy tengo, tenemos, otras cosas en que pensar.

martes, 30 de julio de 2013

Algo de: Juan Ramón Jiménez.




Fuego único:

   En la vida que viviste por el espacio y el tiempo,
me tocó vivir contigo, estrella de los luceros.

   Y todo mi vivir fue acariciado de fuego:
llama roja, oro, morada, blanca, azul, gris, negra luego.

   Si no me hubieras prendido, no sé lo que hubiera
                                                                           [hecho. 
  ¿Merecí arder, llama única? !Yo no puedo compren-
                                                                                  [derlo.

domingo, 28 de julio de 2013

Canción de Joaquín Sabina



Por el bulevar de los sueños rotos...

En el bulevar de los sueños rotos
vive una dama de poncho rojo,
pelo de plata y carne morena.
Mestiza ardiente de lengua libre,
gata valiente de piel de tigre
con voz de rayo de luna llena.
Por el bulevar de los sueños rotos
pasan de largo los terremotos
y hay un tequila por cada duda.
Cuando Agustín se sienta al piano
Diego Rivera, lápiz en mano,
dibuja a Frida Kahlo desnuda.
Se escapó de cárcel de amor,
de un delirio de alcohol,
de mil noches en vela.
Se dejó el corazón en Madrid
¡quien supiera reír
como llora Chavela!
Por el bulevar de los sueños rotos
desconsolados van los devotos
de San Antonio pidiendo besos
Ponme la mano aquí Macorina
rezan tus fieles por las cantinas,
Paloma Negra de los excesos.
Por el bulevar de los sueños rotos
moja una lágrima antiguas fotos
y una canción se burla del miedo.
Las amarguras no son amargas
cuando las canta Chavela Vargas
y las escribe un tal José Alfredo.
(Estribillo)
Las amarguras no son amargas
cuando las canta Chavela Vargas
y las escribe un tal José Alfredo.
Por el boulevar de los sueños rotos…

Los miedos de mi presente.



El andar por la vida es un equilibrio donde el miedo de caer está siempre presente. La caída es: el fracaso y las corrupciones del pensamiento.

De niño tenía miedos distintos a los que ahora siento: a la obscuridad, a los fantasmas y monstruos que estaban escondidos en cualquier rincón de la casa o de los lugares solitarios, a ser regañado por alguna travesura, a cruzar la calle, a que me dejaran solo a la hora de ir a dormir.

Hoy, al ser casi un adulto, los miedos son más potentes y peligrosos que antes. Todos los niños que fui ya no lo son, soy una pérdida de una infancia buena y sana. Me duele crecer, ser responsable, tener dinero, trabajo, bienestar, felicidad. Podría decir que el dolor de ser adulto repercute en mi actitud (idiosincrasia  vulnerable). (Caída.)

La falta de cualquier cosa que sea importante da más miedo que todos los miedos, y siempre falta, nos falta algo que necesitamos para estar bien. Uno tiene que pararse en el borde del confort, una cuerda floja con un equilibrista herido, beodo por el destino trágico, donde el trayecto es siempre recto.

Amor, la existencia es mi palabra secreta, es mi verdad, mi insatisfacción. Soy existencia, río que avanza lentamente con una barca que se va destrozando. En tu cuerpo: ojos, voz, piel, el deseo; me veo a mi mismo dentro de ti, también la vida misma está en ti como un aíre que te cubre y me seduce; las flores, las palabras que dices invocan la luz que me guía, que me da el equilibrio bueno.



viernes, 26 de julio de 2013


Hubo un tiempo en que tenía mucho tiempo libre y me dedicaba a leer todo el día. Me daba sueño y dormía, me daba hambre y comía, me daban ganas de salir a caminar y salías como a las 3 o 4 de la tarde, pero siempre leía. Acostado en mi cama salían de las páginas las historias aventuradas y sueños negros, esperanzas para todos los hombres. Me imaginaba que estabas acostada alado mio, abrazándome y yo leyendo en voz alta, que nos parábamos para ir a caminar hasta una colina muy alta y ver la ciudad desde lejos; dibujar. Y a mí eso me daba mucha alegría y sonreía lo mismo que cuando se termina un libro.

Ahora vienes y nos leemos lo mismo que un libro que jamás ha sido leído. Es una naturaleza que nos va enseñando, que nos junta, y el olor, el sabor, las texturas del universo mismo están en nosotros. Somos uno, y, aunque, no podemos estar reunidos por mucho tiempo estamos contentos. Jugamos con agua y fuego, nos enterramos en la tierra y tocamos con los dedos el cielo.     

Amor que no puede ser.


La existencia de la-otra-mitad se debe mucho a lo que uno piensa y como se comporta uno consigo mismo y con las otras personas.

Si te siente solo, lo seguro es que habiendo alguien que en verdad si te ama, lo rechazara tu tristeza, tú no porque la tristeza manipula o la soledad( que en este caso es lo mismo). También si alguien ama a quien no le corresponde, a quien esta volteado totalmente a otra persona, tienes que ser fuerte y concentrarte en las cosas que te hacen feliz y que no se relacionan con temas amorosos: familia, amigos, entretenimientos sanos. Ya que el sufrimiento provocado y consecuente del que no te estén  amando corresponde sólo a tu persona, a tu individualidad. La mejor forma de protegerte con la angustia de ser rechazado es el olvido.


Cuando el amor no puede ser, en el sentido de que uno quiere y el otro no, son recomendables dos cosas: 

1.- Esforzarte con todo lo que tú eres para realizar ese amor, si es que vale la pena. Hay muchos ejemplos, uno de ellos es una película muy recomendable: Big Fish.

2.-Olvidar, como ya se ha dicho, y sufrir mucho al principio. El amor es de dos y siempre va a ver alguien que sea para uno.


Yo he encontrado a mi persona. Sufro por no verla, pero estoy feliz generalmente en todos los aspectos de mi vida porque es ella la que me da todas las cosas que pueda decir de cualquier cosas, ya que es ella la que me inspira a ser yo mismo (otra cosa importante), y ella puede ser ella misma. Y es ésto una de las cosas que más se pueden contemplar siendo el amor.


El sufrir, el andar por la vida destrozado por estas cuestiones, el vacío que siente uno al verse al espejo son peligrosos, provocan suicidio (Werther), enfermedades (Depresión), o no lo dejan ser uno mismo. Siempre habrá alguien más, sólo hay que ser pacientes, esperar, esperar; no andar por un camino que termina en un abismo negro e insondable.





Otros


Un día, cuando empezó a llover, y la lluvia era débil como bajo una cascada, miré por la ventana. La luz del sol estaba tapada por las nubes, casi blancas, de la hora pluvial, pero salían de entre ellas unos pocos rayos de un color claro y tenue. Las personas corrían o se quedaban atrapadas bajo lugares donde la lluvia no los alcanzaba. Miré indistintamente el horizonte, estaba en blanco, el frío entraba por los huecos de la ventana, no había nadie en la casa; caminé para la sala, apague la televisión y la computadora para poder oír la lluvia, que de vez en cuando alcanzaba a golpear el vidrio de la ventana.

Empecé a recordar los días en que llovía en la mañana estando en la escuela: el piso sucio, mojado, con lodo y tierra; el pasillo ruidoso para entrar al salón, las escaleras donde escurrían los alumnos, el pizarrón sucio, pero más blanco que las paredes. Me había transportado en ese momento al salón estando en la sala de mi casa, me imaginé sentado en mi lugar (esquinado y cerca de la puerta), estaba vacío el lugar, se abrió la puerta. La entrada de cada uno fue la misma: todos se saludaban menos a mí, se sentaban platicando y salían y entraban de nuevo; cada cara, cada modo de ser, cada tristeza y secretos se les veía en la piel.

La nostalgia es un signo que tengo marcado en la piel. Pienso que vivo más en mi pasado que en mi presente, o, que, borré la linea que los dividía. Estaba recordando los momentos de lluvia que viví en la escuela. Me di cuenta de que así era yo antes, un pensamiento que vive entre los otros. Toda las veces que acababan las clases, cuando salia el último y cerraba la puerta, yo estaba aún adentro, mirando por la ventana como se iban, viendo llover a veces o hacerse de noche, amanecer también.  


Ernesto Sabato


¿Es el alma un extraño en la tierra?
¿Adónde dirige sus pasos?
Es la voz lunar de la hermana a través de la noche sagrada la
que oye el peregrino
el sombrío
en su barca nocturna
en los estanques lunares
entre podridos ramajes, entre muros leprosos.
El delirante está muerto
se entierra al extraño.
Hermana de tempestuosa tristeza
¡mira!
Una barca angustiada naufraga
bajo las estrellas
el rostro callado de la noche.

domingo, 14 de julio de 2013

Sobre- De dónde está ella.



Busco tus fotografías. No las encuentro. Nada. Tengo que pasar por un sin fin de rompecabezas de cubos que no son cubos. Necesito tu imagen, una extensión de mi recuerdo (inalcanzable óptica). No te he visto desde hace mucho tiempo y no quiero perder tu imagen.

¡Oh Destino, cosmos póstumo! dame tú tu tiempo, devuélveme el pasado, las horas. Me faltas en mi vida... no, no, tú tienes tu vida y tendrás la muerte, nunca serán mías como yo nunca seré yo mismo.

Este soy yo, entero, completo ¿no me falta un pedazo, una costilla, un aliento o un abrazo, un brazo, un corazón bifurcado?, ¿qué tanto más tengo que esperar para estar frente de ti, frente de mi otra mitad, mi totalidad, la edad de mi amor?

Soy gris, soy plata, azul y verde, amarillo y negro. 

No me acuerdo de ti. Tengo que expresar mi sentimentalismo para que no caigas en el olvido, en ese hueco donde estoy (pero estoy saliendo). Y es el amor el que se va, una humedad que se va secando un campo llenándose de sal, de flores secas.

¡Oh destino! me abandona o yo la abandono. ¿Es mi lugar un sitio donde no puede estar ella? estoy atado con cadenas negras, metido en rejas de aire... auto-control sonne, auto-control... 

Es ahora ella una paloma, con alas que suben y bajan como el infinito camino de mi pesar. Es ahora un loco deseo de auto-placer, de sentir todo su cuerpo en mí, acercándonos nuestras almas. 

Son las ocho o dos de la noche o de la mañana y aquí estoy buscándote hasta en el cielo y rasgando la tierra ¿ no estas ahí ?, no eres paloma para estar en el azul-claro (sala infinitamente alta), ¿no eres planta?. Germina en mis manos, ¿es de noche o de día? dímelo que me muero, que me aflijo tanto y ando en este mundo sombrío  lleno de paredes.

¿Qué estarás haciendo?, ¿tomas café, comes una fruta, no tienes zapatos o estás nadando, duermes llena de almohadas o estas bailando? y yo, aquí, metido en una penumbra donde puedo ver pasar a la gente, ¿no estarás con ellos?.  

¡Oh destino! devuélveme  tan sólo su recuerdo, por qué me la arrebatas, por qué haces tan diferente nuestra vida, ¿no nos ves? queremos estar, ¿por qué no me dejas?. Es ésto lo que quieres: el silencio, la pasión en pausa, o la longevidad del sufrimiento. La extraño. ¿Estas ahí?.

¡Oh, Poeta! el simple hecho (maravilloso hecho) de latir el corazón tuyo te vuelve verso, te haces naturaleza. ¡Oh, Poeta! soy de cristal, frágil y transparente. Devuélveme la fragancia, la mirada que me hace soñar, soñar, soñar puertas cerradas, caminos en círculos, palabras lunares, soñar solo, soñar contigo, soñar en mi hado y en mi inexorable camino, en la noche y en el día, en un baile sutil y quieto, que me hace soñar sin ti...