miércoles, 13 de agosto de 2014
miércoles, 6 de agosto de 2014
Ardiendo en el interior
El fuego se esconde, su iluminada presencia desaparece al verme a mí mismo, pero su calor se queda. Se siente una braza en el interior, una mezcla de quemadura y carbón. Mis huesos cambian su color, ceniza se vuelve, en una lenta quemadura que ennegrece el duro blanco que tienen mis huesos de cristal o hierro. La sangre es el alma fundida que recorre un sin fin de caminos que hay en mi interior. Escucho la voz de Paloma que me llama, y no puedo responder; se encuentra después del fuego, en el más allá de la inacabable distancia. Escucho las llamas, que se alzan en una danza sin ritmo, pero con vida.
martes, 5 de agosto de 2014
Diario de un transeúnte joven (3)
Sábado 26 hasta martes 29 de julio del 2014
Las opciones que tienes para hacer subiéndote a una combi o a un microbús son tan variadas y de cada quien que suelo entretenerme espiando un poco que es lo que hace la demás gente en el transcurso de su viaje, largo o corto. Es más común que lo que yo tome para trasladarme sea una combi, eso se debe a por el lugar a donde me dirijo.
Quiero morir, para poder abrir los ojos nuevamente. Experimentar lo que he vivido, nuevamente desde el comienzo emprender el viaje.
Miércoles 30 hasta Martes 5 de julio del 2013
La escuela que me ha tenido entretenido, no en cosas de trabajos, tareas o proyectos, decir eso sería mentir. Más bien he perdido el tiempo, casi no hacemos nada en la es escuela. Y eso se debe a dos razones, que son más que suficiente: en primera, puedo hablar por mi experiencia y apartada opinión, que está de una flojera total el ambiente; ya he dicho que voy en la tarde, y en la tarde hay muy poca gente en los edificios donde me toca clase. En segundo lugar, es que algunos profesores ya no hacen nada. Piénsese que como ya mero se acaba el cuatrimestre ( la escuela separa el año escolar de cuatro meses en cuatro meses) con unos ya no hacemos nada y con otros nada de nada. En fin, uno siempre cae en esos círculos, donde te adaptas a una quietud malsana.
He recorrido las calles tan poco que no he encontrado algo que me llame la atención. Solamente hoy, martes 5 de julio donde alcancé a ver entre nubes a una luna, ya un poco olvidada en estas fechas.
Quiero morir, para poder abrir los ojos nuevamente. Experimentar lo que he vivido, nuevamente desde el comienzo emprender el viaje.
Miércoles 30 hasta Martes 5 de julio del 2013
La escuela que me ha tenido entretenido, no en cosas de trabajos, tareas o proyectos, decir eso sería mentir. Más bien he perdido el tiempo, casi no hacemos nada en la es escuela. Y eso se debe a dos razones, que son más que suficiente: en primera, puedo hablar por mi experiencia y apartada opinión, que está de una flojera total el ambiente; ya he dicho que voy en la tarde, y en la tarde hay muy poca gente en los edificios donde me toca clase. En segundo lugar, es que algunos profesores ya no hacen nada. Piénsese que como ya mero se acaba el cuatrimestre ( la escuela separa el año escolar de cuatro meses en cuatro meses) con unos ya no hacemos nada y con otros nada de nada. En fin, uno siempre cae en esos círculos, donde te adaptas a una quietud malsana.
He recorrido las calles tan poco que no he encontrado algo que me llame la atención. Solamente hoy, martes 5 de julio donde alcancé a ver entre nubes a una luna, ya un poco olvidada en estas fechas.
Olvido, sueño.
Después, mucho tiempo adelante, entre el sueño y el lugar... amaneció.
sábado, 2 de agosto de 2014
Poema del sábado: XVI
Acúsome, Señor, de haber amado,
de haber soñado más que haber vivido,
de más haber dudado que creído,
de haber menos reído que llorado.
Acúsome, Señor, de haber buscado
de arte santo en la embriaguez, olvido,
para todos los bienes que he perdido,
para todos los males que he encontrado.
Señor, único espíritu sereno:
dime, juzgando todas mis flaquezas,
si al mal, menos que al bien, he sido ajeno;
y si encuentras en mí, sólo tibiezas,
dame más vida para ser más bueno,
¡aunque me des con ella más tristezas!
(Francisco Javier Moreno)
miércoles, 30 de julio de 2014
martes, 29 de julio de 2014
Despertar después de despertar.
De repente, de repente, en un parpadeo; todo ha cambiado. Empiezo por darme cuenta de que no hay sonido de violento rayo, tampoco humedad penetrando los pulmones, heridas, ni cicatrices en la sangre ni grietas divisoras. La luz solar, igual que un adorno dorado, expande las regiones internas, atraviesa mi substancia.
Solamente la tierra y yo.
lunes, 28 de julio de 2014
Divagación nocturna.
Pienso que duermo, que no estoy en la casa, ni en la ciudad o el mundo en que todos nos movemos. Pertenezco al insomnio que mina las horas de las noches, excava la tierra del hombre para llegar a la raíz del espíritu y el alma (¿es el alma un otro yo?). Me quedo quieto para poder respirar sin ningún temor. No hay muerte, tampoco hay que pensar en el contorno que se dibuja de Paloma (mujer que abre su vida). Espero no despertar. Intento calcular el tiempo que está pasando, no hay tiempo. Unas manos que recorren el centro que bombea la sangre, se juntan con las mías; y no le pertenecen.
Cierro los ojos, siento mis huesos que se empiezan a hacerse cristal negro, las venas son finos hilos de brillante vidrio, los músculos se endurecen, diáfanos y confusos. El sonido, la sombra unida a la pared también se vuelven cristal... Despertaré.
domingo, 27 de julio de 2014
Persona fantasma, Paloma.
En tu piel he vivido, alma que nace para renacer en otro sitio. Con extraño sueño llego al interior del ser, pero no el mío, sino al tuyo que se abre sin saberlo: igual que verse te veo sin mirarme. Y extiendo mis manos para recibir tu caída, aproximándose rápida, cercana en fuego. Hundido en en la tierra de la realidad marqué mis pasos a la par de tu sombra. Exploté tan despacio y en silencio que no encontré cielo ni piso en donde crearme.
Muevo las alas desde tu interior, grito en desesperado vaivén con el aire que reposa en tu pequeña habitación, extremo y altura, pared y cama, ventana y puerta y rendija y ropa y auxilio. Todo lo vi, porque te vi a ti en el interior de tu ser,y sin embargo no te pude encontrarte.
Correr.
¿Estaremos ahí para decirnos adiós, para acabar con el dolor? Las voces que se encuentran a mi lado mueren y nacen; ¿soy el mismo o es que siempre estoy cambiando? La muerte está en mi interior, pero aún se siente lejos, y lejos estoy buscándome. Debe de ser un cumulo de huesos blancos que exponen su tétrica imagen al sol, o un charco de sangre que nutre el árbol de la vida. Me pregunto si seguiremos en nosotros ¿veremos a la muerte en alegre abandono? vida sin materia, luz encendida en la obscuridad, agua en el agua.
De pensarlo me surge un sentimiento que hace arder al líquido interior, de rojo a viento.
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