domingo, 1 de febrero de 2015

Akira encontrado.


Una tarde cualquiera vi la película de Akira. La verdad es que ya había visto imágenes y gifs regados en las páginas que visito, vi a uno de los personajes en el videojuego de "The king of Fighter". Me pareció muy buena. Se eligió por esa misma razón para verla, ya que tenía curiosidad de ver de qué va.

La primera escena ya se puede apreciar una gran calidad en el trabajo de los escenarios y de la animación.Tiene una especie de mundo alternativo que me llamó mucho la atención. Hay un manga en que se basaron para hacerla, pero no estoy informado de todo ese mundo. 

La historia tiene una sociedad corrompida, donde cada quien hace su ley, pero de forma de vandalismo. Grupos de motociclistas que manejan áreas se viven de pelar contra otros bandos. Es un caos. Los personajes tienen personalidades muy diferentes. La tecnología fantástica, experimentos atroces, una escuela que es un absurdo porque no se hace nada. Y agregándole un toque de ciencia ficción que hacen un trama de misterio. 
Pero no quiero dar tantos datos. Búsquenla, está muy buena.
Además, fue para mi otra historia de esas que me dejaron confundido.

Les dejo imágenes de la película:






 

domingo, 25 de enero de 2015

Venus en sí, y más lejos.



De nuevo Venus en el fin de un horizonte desplegado frente a mí, pero es la vista hacia arriba, no la de frente. Las luces lejanas crepitan, una bifurcación entre la realidad y el sueño empieza a dividir mi estructura, un camino sin dirección. Y es Venus que penetra como un dulce veneno, potente y y misteriosamente divino. Pero me da igual el nombre que tenga, siempre estará lejos de aquí, más allá del infinito espacio que divide los astros.
  De repente el movimiento sutil de unos labios trae de vuelta mi conciencia. Me sorprendo en silencio, ya que en verdad no estoy mirando al cielo, estoy acostado y encima de mí la mujer amada, todo un aire que oprime el pecho, la textura de la noche en su piel. La estoy mirando a ella, a sus penetrantes ojos que difuminan otra profundidad que es, que nadie más que ella conoce. Venus está dentro de P... y he empezado a acercarme más y más a su mundo.

miércoles, 21 de enero de 2015

Los sueños de mis sueños.


Los gritos de voces lejanas que cantan me despiertan de mi sueño. Me sorprendo de donde estoy, de alguna forma mi cama empezó a flotar y salió de mi casa. Estoy encerrado en el cielo, limitado apenas por los contornos de mi cama, que se mantiene firme, que a comenzado a moverse y seguir una dirección. Miro hacia abajo y veo a la ciudad y los campos que están a su lado, no es un movimiento rápido, como si flotara en un río débil que haciende.
  Solo y distante, lejano y elevado, empiezo a calmar mis nervios, acá arriba parece un lujar tan inmenso. Cada vez se hacen más pequeñas las cosas que están aferradas al suelo, poco a poco empiezo a acercarme a las estrellas y más allá de ellas, atrás de su brillo, de donde ellas también nacieron. Y el adn se distorsiona en mí, empieza a vibrar, también le surgen recuerdos de hace mucho tiempo, y los comparto porque veo el horizonte que se aproxima y algo que he sido siempre y que no soy quiere ir más cerca. Pronto moriré para ser.

lunes, 19 de enero de 2015

Aquí y más allá.

¿Un adiós que surge de la nada? Retorno al sueño aquel de hace años, que se mezcla con los tumultuosos salones de clases, donde convergen tantos recuerdos de adolescencia. Figuran amigos y enemigos, agradables momentos y tensión en los exámenes, las miradas cansadas de los profesores y el fatal arrullo de la flojera que nos ataca a todos. Los pupitres, el pizarrón, las ventanas, las hojas de papel que están suspendidas en este recuerdo, como si se hubieran arrancado de muchas libretas para caer iguales a hojas sueltas en la posteridad de las horas de ayer.
  Después el sueño me lleva a donde vives, ese lugar misterioso que no conozco, porque no te encuentro. Y el futuro cada vez más incierto. El beso que derramó la sigilosa pasión que nos une ahora y para siempre.
 

jueves, 8 de enero de 2015

Una carta que de lejos se escribe.


¿En dónde quedó el amor, Paloma? ¿cuándo sopló el viento que apago el fuego?
Y se pasan los días como si todavía siguiera si candor, mas al abrir los sentidos al entorno nada de calor, simplemente una multitud que se agita en el balanceo diario de la vida moderna, y tan grises pensamientos invaden los recuerdo que se están volviendo más y más opacos. La ciudad grita tu nombre dentro de mí, y sé que de vez en cuando te grita a ti mi nombre. Nada se pierde, el ser absorbe la vida, uniendo con el mismo hilo el pasado, el presente y el futuro.
 Dice la canción "cuántas cosas se pierden en una semana sin ti", es verdad, tantas. Se van acumulando más las semanas. A de haber algo que explote, que derrumbe la vida de mayor temple ante el triste recuerdo que aviva los silencios de una pasión, aquellos sabores de los besos o el trémulo movimiento entre los labios y el cuello.
  Sé que vas a estar aquí, no habrá temores de miedo, tampoco de fríos abrazos. Los sentimientos más puros son tatuajes en la sangre, son llaves que levantan de la muerte las emociones más profundamente enterradas. Y ahora vuelve el amor, como el vuelo de una paloma o de un ruiseñor.

domingo, 21 de diciembre de 2014

Un viajante.


He empezado a olvidar el mundo. Ya no reconozco mi imagen en el espejo, un reflejo extraño, otra persona que soy. Tampoco salgo a la calle, no recorro el mundo para encontrar aventuras. Se ha limitado mi espacio a una caverna profunda, donde la luz del día no entra. Mis manos han olvidado la forma que tenía la mujer amada. El sabor de la fruta, la alegría de mirar el cielo, la incesable corriente del aire, la humedad de la mañana y el tranquilo arrullo del silencio de la casa, no me acuerdo ya de muchas vivencias.
  La música está sonando, por alguna rendija, un trozo abierto de mi tumba deja pasar el sonido de trompetas, guitarras, baterías y demás, la verdad no sé mucho de música, no me intereso lo suficiente, pero hay más instrumentos que no identifico. Y me gusta como suena, no me había detenido a oír las canciones o melodías con atención. Más cuando está uno encerrado he inmóvil. Dicen que se puede escuchar el mar en un caracol, y creo que ha de ser verdad, porque tan solo de escuchar estos instrumentos puedo sentir toda una naturaleza en ellos. Pero las hojas han empezado a caer para mí. Ya un río seco y marchita piel de la tierra.
 Y a pesar de que me estoy yendo una entrada se abre, más allá alcanzo a distinguir una luz, veo una galaxia que está prendiendo sus estrellas. Falta tiempo, es cuestión de esperar porque todavía me siento apretado y rígido. Estoy preguntándome ¿qué será del mundo que dejo? ¿qué será de ella? ¿de mi familia y de mis amigos?.

martes, 2 de diciembre de 2014

Del tiempo junto.


De tu voz también he visto salir pequeñas siluetas de niña, o paisajes de borroso contorno. Me doy cuenta, cerrando los ojos puedo ver tus historias, el otro mundo que encierras y que nadie puede ver, tan sólo se trata de sentir tu respiración, la manera que salen las palabras de ti. Y toco tu cuello con los ojos más cerrados aún, me gusta sentirlo mientras hablas, porque ese calor que tiene lo expresa tu mirada, secretos guardados y bien distribuidos por todo tu cuerpo, por tu ser agotado que finge un bien estar, las pesadas horas acumuladas que fatigan tus músculos, la incierta mujer que eres se profundiza en mí.
  Comienza mi viaje, recorridos infinitos por ti, pero es necesario que dejes entrar, no cualquiera puede llegar al cielo llano tuyo. Y aquí estoy, te busco por entre recuerdos, y sin querer soy tú, paso lentamente mis manos ante una pared que se derrumba. Es parecido al cuento que empezamos los dos ¿te acuerdas? esa niña que llega a un lugar tan agradable, donde se mezclan toda clase de paisajes extraordinarios. De igual manera me conduzco por ti, que dejas recorrerte sin prisa, y toda tú te encuentras más viva. Y yo empiezo a vivir distinto, un paso más allá, que no sé si es el espacio que existe entre la vida y la muerte. 

lunes, 1 de diciembre de 2014

Mirar y voltear.



En la lejanía, por aquellos cerros en lontananza, lejos de mí; el sol surge nuevamente y desparrama su luz en la naturaleza que no es de aquí. Un paraíso, secreto y despejado, donde han de abundar toda clase de animales y flores, mujeres y hombres. Y sin embargo, me siento bien en este lugar que está lejos.
  Se despierta la ciudad y ya tiene movimientos frenéticos, a gente en sus calles que corren porque ya es demasiado tarde para ellos, las alarmas suenan, incesante sonido mecánico, lámparas y focos y velas, un olor a gasolina que sale del sucio escape de los vehículos, el vapor de las bocas. El hambre, el ayuno, cansancio, estrés, madrugada, frío, tantas palabras mezcladas en los rostros de la gente, personas aquí y allá, tal vez no llega a su número habitual de seres la ciudad en estas horas tempranas, pero son la base, los que van a contener a las otras, o sea, son los vendedores que comienzan a poner sus puestos, los que abran los locales, los que barren y limpian y consecutivamente los que se transportan a su trabajo.
   Ya me puedo imaginar ese lugar que ve antes de nosotros, los de la ciudad, los calores del sol, sin un estado de aceleración, tranquilo y en paz. Mas ahora no quiero estar allá, no tengo ganas porque en donde estoy me siento bien, augusto y armonioso; me he acostumbrado a la sólida costumbre de la ciudad, que no es mala del todo... y sé que habrá un futuro mejor.   

sábado, 29 de noviembre de 2014

Encendido, borrado y más.


Ausente, desconocido, lejano, anónimo, vacío, inconsolable, indescifrado, muerto, abandonado, desprendido, escondido, enredado, indiferente, preocupado, cansado, cerrado, desnudo, lágrimas, blanco, aire, reflejo, escombros, silencio, menesteroso... tanto puedo ver en un espejo, tanto puedo ver en mí mismo.

Y es tan real estar presente. Tan vivo estar muerto. Un fantasma para un fantasma, algo que tiene una distancia, pero que no se aleja de mi ser.

¿Te pasará a ti?


He comprado un libro de brujería. Lo conseguí en un callejón. Un tipo extraño, ataviado todo de blanco, con un collar de piedras de colores me lo ofreció cuando pasaba por ahí. La portada es hermosa, tiene algo parecido a un mándala, un sol dibujado en el centro con una cara humana, le da un toque extraño.
  Esto que digo pasó hace dos días. La primera noche que estuvo en la habitación fue cuando comenzaron los sonidos, me despertaron. Fue rarisimo, porque ni me di cuenta de cuándo me desperté, un ritmo desprendía de la noche su quietud, una música que daba la impresión de gente, de instrumentos elementales.
  Ya en la tarde del primer día trascurrió normal todo, la escuela, la comida, el tráfico, en fin. A la hora de dormir, cuando entré en mi cuarto, sentí un peso en mi cuerpo, mas no estaba cansado, un brumoso aroma destilaba en él. Sembrado de dudas decidí acostarme. En los sueños que tuve, recuerdo vagamente ciertas imágenes que no son comunes que las sueñe. Primero un atardecer en reversa, el agua de un lago se iluminaba, cinco mujeres, cuatro hombres y tres niños que en corro se tomaban de las manos, yo estaba en el centro. Igualmente desperté, pero me sorprendí cuando vi fuego que brotaba del libro de brujería, el cual estaba tirado en el suelo. Me levante rápido por agua, más asustado estaba del fuego. Y cuando llegué ya no había nada, ni las llamas ni el libro en el suelo, me quedé en duda, a parte, de si las llamas eran azules o verdes.
  Ahora veo como va cayendo el libro, con su hojas revoloteando y su gruesa portada donde alcanzo a ver a penas que ya no tiene un sol, sino un eclipse. Con todas mis fuerzas lo he lanzado al vacío que debajo de este enorme puente me ofrece. Lo he hecho porque esta tarde vi al tipo que me lo vendió, era una mujer ahora, su vestido negro y su collar blanco. Pero ahora solamente espero que desaparezca.  

domingo, 23 de noviembre de 2014

A la noche le sigue un pensamiento.

   Y de pronto me despierto en medio de la noche, veo la obscuridad extraviado, perdido en mí mismo. No reconozco las paredes y mucho menos la cama en donde estoy envuelto en una sábana. Quieto, la memoria recuerda este sueño del que me he levantado, que poco a poco se pierde entre las profundidades de los recuerdos. Siento el brazo de una mujer en mi panza, recostada junto a mí, duerme su sueño. Me doy cuenta ahora, paulatinamente con todo esto, ya veo un poco mejor, no es que tenga buena vista, más bien soy un poco ciego. Pero ahora está torpeza mí de asustarme por no reconocer en dónde estaba me parece una exageración.
  Quiero ver el sueño, pero vagas imágenes aparecen lejanas, un bosque en medio de una ciudad que se vuelve un salón de clases, hablo con un amigo y cuando termina la conversación estamos sentados en un parque. Ustedes lo sabrán, esa forma en cómo transcurre un sueño que estás en un lugar y terminas en otro sin darte cuenta y ese cambio es lo más natural en tu escena.
  Basta, estoy pronunciando en voz alta estas divagaciones, la voy a despertar, y mira que ella le cuesta más trabajo volverse a dormir....