Revange of the nature II: growing red forest above the city. By Rafapasta.
miércoles, 6 de agosto de 2014
Ardiendo en el interior
El fuego se esconde, su iluminada presencia desaparece al verme a mí mismo, pero su calor se queda. Se siente una braza en el interior, una mezcla de quemadura y carbón. Mis huesos cambian su color, ceniza se vuelve, en una lenta quemadura que ennegrece el duro blanco que tienen mis huesos de cristal o hierro. La sangre es el alma fundida que recorre un sin fin de caminos que hay en mi interior. Escucho la voz de Paloma que me llama, y no puedo responder; se encuentra después del fuego, en el más allá de la inacabable distancia. Escucho las llamas, que se alzan en una danza sin ritmo, pero con vida.
martes, 5 de agosto de 2014
Diario de un transeúnte joven (3)
Sábado 26 hasta martes 29 de julio del 2014
Las opciones que tienes para hacer subiéndote a una combi o a un microbús son tan variadas y de cada quien que suelo entretenerme espiando un poco que es lo que hace la demás gente en el transcurso de su viaje, largo o corto. Es más común que lo que yo tome para trasladarme sea una combi, eso se debe a por el lugar a donde me dirijo.
Quiero morir, para poder abrir los ojos nuevamente. Experimentar lo que he vivido, nuevamente desde el comienzo emprender el viaje.
Miércoles 30 hasta Martes 5 de julio del 2013
La escuela que me ha tenido entretenido, no en cosas de trabajos, tareas o proyectos, decir eso sería mentir. Más bien he perdido el tiempo, casi no hacemos nada en la es escuela. Y eso se debe a dos razones, que son más que suficiente: en primera, puedo hablar por mi experiencia y apartada opinión, que está de una flojera total el ambiente; ya he dicho que voy en la tarde, y en la tarde hay muy poca gente en los edificios donde me toca clase. En segundo lugar, es que algunos profesores ya no hacen nada. Piénsese que como ya mero se acaba el cuatrimestre ( la escuela separa el año escolar de cuatro meses en cuatro meses) con unos ya no hacemos nada y con otros nada de nada. En fin, uno siempre cae en esos círculos, donde te adaptas a una quietud malsana.
He recorrido las calles tan poco que no he encontrado algo que me llame la atención. Solamente hoy, martes 5 de julio donde alcancé a ver entre nubes a una luna, ya un poco olvidada en estas fechas.
Quiero morir, para poder abrir los ojos nuevamente. Experimentar lo que he vivido, nuevamente desde el comienzo emprender el viaje.
Miércoles 30 hasta Martes 5 de julio del 2013
La escuela que me ha tenido entretenido, no en cosas de trabajos, tareas o proyectos, decir eso sería mentir. Más bien he perdido el tiempo, casi no hacemos nada en la es escuela. Y eso se debe a dos razones, que son más que suficiente: en primera, puedo hablar por mi experiencia y apartada opinión, que está de una flojera total el ambiente; ya he dicho que voy en la tarde, y en la tarde hay muy poca gente en los edificios donde me toca clase. En segundo lugar, es que algunos profesores ya no hacen nada. Piénsese que como ya mero se acaba el cuatrimestre ( la escuela separa el año escolar de cuatro meses en cuatro meses) con unos ya no hacemos nada y con otros nada de nada. En fin, uno siempre cae en esos círculos, donde te adaptas a una quietud malsana.
He recorrido las calles tan poco que no he encontrado algo que me llame la atención. Solamente hoy, martes 5 de julio donde alcancé a ver entre nubes a una luna, ya un poco olvidada en estas fechas.
Olvido, sueño.
Después, mucho tiempo adelante, entre el sueño y el lugar... amaneció.
sábado, 2 de agosto de 2014
Poema del sábado: XVI
Acúsome, Señor, de haber amado,
de haber soñado más que haber vivido,
de más haber dudado que creído,
de haber menos reído que llorado.
Acúsome, Señor, de haber buscado
de arte santo en la embriaguez, olvido,
para todos los bienes que he perdido,
para todos los males que he encontrado.
Señor, único espíritu sereno:
dime, juzgando todas mis flaquezas,
si al mal, menos que al bien, he sido ajeno;
y si encuentras en mí, sólo tibiezas,
dame más vida para ser más bueno,
¡aunque me des con ella más tristezas!
(Francisco Javier Moreno)
miércoles, 30 de julio de 2014
martes, 29 de julio de 2014
Despertar después de despertar.
De repente, de repente, en un parpadeo; todo ha cambiado. Empiezo por darme cuenta de que no hay sonido de violento rayo, tampoco humedad penetrando los pulmones, heridas, ni cicatrices en la sangre ni grietas divisoras. La luz solar, igual que un adorno dorado, expande las regiones internas, atraviesa mi substancia.
Solamente la tierra y yo.
lunes, 28 de julio de 2014
Divagación nocturna.
Pienso que duermo, que no estoy en la casa, ni en la ciudad o el mundo en que todos nos movemos. Pertenezco al insomnio que mina las horas de las noches, excava la tierra del hombre para llegar a la raíz del espíritu y el alma (¿es el alma un otro yo?). Me quedo quieto para poder respirar sin ningún temor. No hay muerte, tampoco hay que pensar en el contorno que se dibuja de Paloma (mujer que abre su vida). Espero no despertar. Intento calcular el tiempo que está pasando, no hay tiempo. Unas manos que recorren el centro que bombea la sangre, se juntan con las mías; y no le pertenecen.
Cierro los ojos, siento mis huesos que se empiezan a hacerse cristal negro, las venas son finos hilos de brillante vidrio, los músculos se endurecen, diáfanos y confusos. El sonido, la sombra unida a la pared también se vuelven cristal... Despertaré.
domingo, 27 de julio de 2014
Persona fantasma, Paloma.
En tu piel he vivido, alma que nace para renacer en otro sitio. Con extraño sueño llego al interior del ser, pero no el mío, sino al tuyo que se abre sin saberlo: igual que verse te veo sin mirarme. Y extiendo mis manos para recibir tu caída, aproximándose rápida, cercana en fuego. Hundido en en la tierra de la realidad marqué mis pasos a la par de tu sombra. Exploté tan despacio y en silencio que no encontré cielo ni piso en donde crearme.
Muevo las alas desde tu interior, grito en desesperado vaivén con el aire que reposa en tu pequeña habitación, extremo y altura, pared y cama, ventana y puerta y rendija y ropa y auxilio. Todo lo vi, porque te vi a ti en el interior de tu ser,y sin embargo no te pude encontrarte.
Correr.
¿Estaremos ahí para decirnos adiós, para acabar con el dolor? Las voces que se encuentran a mi lado mueren y nacen; ¿soy el mismo o es que siempre estoy cambiando? La muerte está en mi interior, pero aún se siente lejos, y lejos estoy buscándome. Debe de ser un cumulo de huesos blancos que exponen su tétrica imagen al sol, o un charco de sangre que nutre el árbol de la vida. Me pregunto si seguiremos en nosotros ¿veremos a la muerte en alegre abandono? vida sin materia, luz encendida en la obscuridad, agua en el agua.
De pensarlo me surge un sentimiento que hace arder al líquido interior, de rojo a viento.
sábado, 26 de julio de 2014
Diario de un transeúnte joven (2)
Lunes 14 de julio del 2014
Me gusta mucho caminar, es por eso que decido irme a pie antes que en transporte público, es obvio que no todas las veces se puede, desde el tiempo hasta las ganas que se tienen. Mentiría si digo que siempre estoy con las ganas de caminar por mucho tiempo. Es sólo cuestión de que me ponga a pensar en el sol, la distancia, de que se me va a ser tarde, para matar las ganas. Y son en cierta forma opciones lógicas, no optativas: el sol hace que me vaya tostando lentamente, que me de ataques de sed, que sude en exceso; la distancia es consecuencia de un cansancio tremendo que me hace dormitar entre las clases o que caiga rendido al final del día cuando tengo que realizar una tarea a lo largo de la noche; por último el tiempo, que no soy de los que tienen muy arreglado su horario para poder tener el espacio suficiente en cada momento.
Pero cuando tengo que caminar de noche, es cuando me gusta más. Ahora ya no se puede mucho, la delincuencia que hay por donde vivo no es muy notable, pero sé que se está aproximando, y es mejor quedarse en casa. No busco el peligro ni las locas aventuras de este tipo.
Martes 15 de julio del 2014
En la mañana fui a imprimir una tarea al Oficee Depot, temprano para mí es a eso de las 10, no tan temprano, pero era una hora segura para que estuviera abierto ya. No tardamos tanto. Lo que nos permitió ir a un Walmart a comprar algo de comer, estaba hasta el tope de gente, por todos lados veías ir y venir a una gran cantidad. Decidimos comprar unos panes para comerlos afuera en lo que corría el tiempo, porque ya nos habíamos preparado para irnos cada quien por su lado después de imprimir. ¡Que diferencia tremenda de los otros días! es quincena y al tener las personas dinero lo primero que hacen es gastárselo lo más rápido posible. El calor a la hora después de estar un rato en un pequeño parque, apartado de toda la masa de gente que se apretaba en el supermercado, comenzó a irritarnos, ni una sombra en donde ocultarse.
Estuvo relajada la escuela. Pero a la hora de salir fue el problema, salimos tan tarde que ya no había transporte cerca de la universidad, lo cual nos llevo a caminar por entre algunas calles de aquel lugar apartado y que apenas conozco, porque cuando llegábamos adonde pasa el transporte ya tampoco circulaban por ahí. Cuando por fin subimos a una combi ya eran casi las 11, lo que es bastante tarde, lo normal es llegar a mi casa entre las 9 y 10 de la noche. Es curioso, en la mañana rodeado de gente, me tocó ver el tráfico que ensordecía a la ciudad y la cantidad de caras que paseaban llenándolo todo. Y ahora voy por unas calles vacías, uno que otro carro que pasa a gran velocidad, alguien que pasea a su perro y dos que tres borrachos tumbados en las banquetas.
Miércoles 16 de julio del 2014
Una persona que cruza la linea peatonal, soy. Un desconocido más entre la gente. Ni una palabra ni una luz que brinca, ni una hierva seca al lado del camino. Creo ser el suelo que no piso, en los ojos y la voz atrapada en la garganta... pero escucho un ruido que se acerca.
Jueves 17 de julio del 2014
No he salido mucho de mi casa, llueve afuera y no hay mucho que hacer sino reposar un poco los pies, que también estoy cansado, ¿de qué? simplemente estoy cansado y punto. Tengo ganas de dormir-
Viernes 18 de julio del 1014
Ha dejado de llover, no completamente, pero lo suficiente como para que ya no haya tanto charco en las noches. Es obvio que camino de noche y de día, me gusta esta dualidad. Cuando cambias el horario de ciertas calles es como ir en dos lugares distintos, ahí está aquella casa con plantas en su entrada, pero ahora, en la obscuridad y con la luz de la luna y del alumbrado público, parece un lugar tenebroso; parece si estuviera viendo una pintura de Rembrandt en tiempos modernos, un alto contraste entre claros y obscuros.
Y ese gran árbol que reposa sobre una banqueta, ahora parece que quiere salirse y caminar, un suelo destrozado por el crecimiento de sus raíces da más razón a este vago pensamiento.
Sábado 19 hasta el jueves 24 de julio.
Es poco el tiempo que me están dando para tener mis vacaciones. Unos compañeros de clases han venido a mi casa para hacer un trabajo. Fuimos a una papelería que está un poco lejos. Me extraña que el lugar donde vivo ya hace unos ayeres se comporte de un modo extraño, cambia de cara con cada persona.
Ahora se mostró apática con los desconocidos... más bien, no se como explicarlo. No he escrito mucho ahora, ya que no he salido tanto de mi casa. Y hablar de lo que ocurre en ella y quienes la habitamos sería traicionar el nombre de un transeúnte; porque entonces sería el "diario de un habitante joven". No quiero eso por ahora. Sé que va a ocurrir, que de pronto me ponga a hablar más de todo el conjunto de persona que soy, de lo que me ocurre en la calle.
Viernes 25 de julio del 2014.
Tanto tráfico, desde la mañana hasta la noche, y eso que estamos de vacaciones. En el momento que salí a dar una vuelta, vi más carros que personas.
¡Alegre ciudad! con tu extensa superficie haces que las personas se metan en esos carros que inundan tu ser. Haces magia, porque transformas al hombre común en metal automóvil de distintas ruedas y tamaños.
Me gusta mucho caminar, es por eso que decido irme a pie antes que en transporte público, es obvio que no todas las veces se puede, desde el tiempo hasta las ganas que se tienen. Mentiría si digo que siempre estoy con las ganas de caminar por mucho tiempo. Es sólo cuestión de que me ponga a pensar en el sol, la distancia, de que se me va a ser tarde, para matar las ganas. Y son en cierta forma opciones lógicas, no optativas: el sol hace que me vaya tostando lentamente, que me de ataques de sed, que sude en exceso; la distancia es consecuencia de un cansancio tremendo que me hace dormitar entre las clases o que caiga rendido al final del día cuando tengo que realizar una tarea a lo largo de la noche; por último el tiempo, que no soy de los que tienen muy arreglado su horario para poder tener el espacio suficiente en cada momento.
Pero cuando tengo que caminar de noche, es cuando me gusta más. Ahora ya no se puede mucho, la delincuencia que hay por donde vivo no es muy notable, pero sé que se está aproximando, y es mejor quedarse en casa. No busco el peligro ni las locas aventuras de este tipo.
Martes 15 de julio del 2014
En la mañana fui a imprimir una tarea al Oficee Depot, temprano para mí es a eso de las 10, no tan temprano, pero era una hora segura para que estuviera abierto ya. No tardamos tanto. Lo que nos permitió ir a un Walmart a comprar algo de comer, estaba hasta el tope de gente, por todos lados veías ir y venir a una gran cantidad. Decidimos comprar unos panes para comerlos afuera en lo que corría el tiempo, porque ya nos habíamos preparado para irnos cada quien por su lado después de imprimir. ¡Que diferencia tremenda de los otros días! es quincena y al tener las personas dinero lo primero que hacen es gastárselo lo más rápido posible. El calor a la hora después de estar un rato en un pequeño parque, apartado de toda la masa de gente que se apretaba en el supermercado, comenzó a irritarnos, ni una sombra en donde ocultarse.
Estuvo relajada la escuela. Pero a la hora de salir fue el problema, salimos tan tarde que ya no había transporte cerca de la universidad, lo cual nos llevo a caminar por entre algunas calles de aquel lugar apartado y que apenas conozco, porque cuando llegábamos adonde pasa el transporte ya tampoco circulaban por ahí. Cuando por fin subimos a una combi ya eran casi las 11, lo que es bastante tarde, lo normal es llegar a mi casa entre las 9 y 10 de la noche. Es curioso, en la mañana rodeado de gente, me tocó ver el tráfico que ensordecía a la ciudad y la cantidad de caras que paseaban llenándolo todo. Y ahora voy por unas calles vacías, uno que otro carro que pasa a gran velocidad, alguien que pasea a su perro y dos que tres borrachos tumbados en las banquetas.
Miércoles 16 de julio del 2014
Una persona que cruza la linea peatonal, soy. Un desconocido más entre la gente. Ni una palabra ni una luz que brinca, ni una hierva seca al lado del camino. Creo ser el suelo que no piso, en los ojos y la voz atrapada en la garganta... pero escucho un ruido que se acerca.
Jueves 17 de julio del 2014
No he salido mucho de mi casa, llueve afuera y no hay mucho que hacer sino reposar un poco los pies, que también estoy cansado, ¿de qué? simplemente estoy cansado y punto. Tengo ganas de dormir-
Viernes 18 de julio del 1014
Ha dejado de llover, no completamente, pero lo suficiente como para que ya no haya tanto charco en las noches. Es obvio que camino de noche y de día, me gusta esta dualidad. Cuando cambias el horario de ciertas calles es como ir en dos lugares distintos, ahí está aquella casa con plantas en su entrada, pero ahora, en la obscuridad y con la luz de la luna y del alumbrado público, parece un lugar tenebroso; parece si estuviera viendo una pintura de Rembrandt en tiempos modernos, un alto contraste entre claros y obscuros.
Y ese gran árbol que reposa sobre una banqueta, ahora parece que quiere salirse y caminar, un suelo destrozado por el crecimiento de sus raíces da más razón a este vago pensamiento.
Sábado 19 hasta el jueves 24 de julio.
Es poco el tiempo que me están dando para tener mis vacaciones. Unos compañeros de clases han venido a mi casa para hacer un trabajo. Fuimos a una papelería que está un poco lejos. Me extraña que el lugar donde vivo ya hace unos ayeres se comporte de un modo extraño, cambia de cara con cada persona.
Ahora se mostró apática con los desconocidos... más bien, no se como explicarlo. No he escrito mucho ahora, ya que no he salido tanto de mi casa. Y hablar de lo que ocurre en ella y quienes la habitamos sería traicionar el nombre de un transeúnte; porque entonces sería el "diario de un habitante joven". No quiero eso por ahora. Sé que va a ocurrir, que de pronto me ponga a hablar más de todo el conjunto de persona que soy, de lo que me ocurre en la calle.
Viernes 25 de julio del 2014.
Tanto tráfico, desde la mañana hasta la noche, y eso que estamos de vacaciones. En el momento que salí a dar una vuelta, vi más carros que personas.
¡Alegre ciudad! con tu extensa superficie haces que las personas se metan en esos carros que inundan tu ser. Haces magia, porque transformas al hombre común en metal automóvil de distintas ruedas y tamaños.
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