domingo, 12 de octubre de 2014

Ahora yo quiero hablarte.


Aparece en las madrugadas en que el alba enciende los valles reposados de toda huella, donde el sol es mera ilusión de su presencia, luz natural. Aparece cuando sale el primer canto de cualquier ave reposada en la rama de un árbol. Escucho que desde mi pecho, tal vez mi corazón o más allá, nace tu voz Paloma. Muchas voces cubren el ruido exterior, todas hablan tan fuerte, pero ninguna me habla. Busco refugiarme en lo más intimo de tu beso...

Me protege. Ahora puedo cerrar los ojos y concentrarme en tu respiración, que no me dice nada. Es como despertar y dormir muchas veces cada vez que te vas, cada noche escucho al dios jaguar, a la santa tierra, al brazo del agua que crea un torrente rojo y oscuro dentro de mí, al susurro del aleteo de un pájaro... y te escucho a ti. ¿Dónde estás?

viernes, 10 de octubre de 2014

Buscar para buscar para buscar.


Me persigue un sueño, que en la noche de aromas incesantes despierta en las horas dormidas un frágil recuerdo. Me atrapa para entrelazar un pasado que se desvanece, semejante a la nieva que baja en las madrugadas; junto con el cuerpo de la mujer amada. Me aporta vida el secreto sueño que experimento en mi interior, que infatigable dibuja el verdadero contorno de los objetos y sujetos, para después dejar de existir en la ciudad, en una casa, en un país de tierra y agua. Quiero dormir, el sueño hace que resurja de las cenizas del viejo día al alba matutina.

jueves, 25 de septiembre de 2014

Después regresaste.

A ti te he visto, Amor mío, hoy; el recuerdo de tu viva imagen traza un laberinto azul y obscuro en la electricidad de mi conciencia, diáfano circunloquio en el cual te he vivido. Las líneas rectas de las puertas están abiertas. Todas las cosas saben que te espero. La tersa pupila dilata tu recuerdo, lleno de perfume y abismo. Hoy quiero hablarte donde no esté tu eco, tu llanto que alguna vez vi (sintiendo que era el tuyo, llanto de niña, el más hermoso). Pensando en ti mis manos abrazan un aire sólido. No fantasmas, en cualquier lugar escondidos. Y vienes a mí, año primero de tu separación. Te veo cada vez más cerca venir, sin enfermedad ni muerte ni palabras, mas un recorrido astral te envolverá en el manto del destiempo; guardada en el pecho tuyo y mío has de renacerte, de reconocerte, de saberte amada. Secretos, consuelos, filosofía hecha para hablar entre dos, entre tu misma y alguien fugaz.   

sábado, 20 de septiembre de 2014

Malestar aceptable.


Deambula el alma en mi interior: debate su existir en un sí o en un no. El planeta gira indiferente, objetivamente de lo que hago, haré o no haré. Nos adaptamos a diario descubiertos al sol y el viento, nos adaptamos al momento, a la circunstancia del transcurso de la rutina y el espesor de la comunidad. Divididos por el aire, la ciudad, las longevas calles. El dinero sale volando con gran libertad de nuestras carteras y bolsillos. Todo se mueve; nosotros por la gran ciudad, desde sus entradas y salidas, hasta por su contorno y corazón. Inexorable tiempo, desalojada naturaleza, flora sobre hollín y fauna de plagas; es lo que veo siempre cuando ando, por este mí corto mundo. La aurora del alma y su multicolor crea una pregunta, que es segura la misma respuesta para muchas mujeres y muchos hombres: ¿es posible volver a tener un equilibrio con la naturaleza y el planeta?. Y cuando más estamos volteando hacia el universo, nos hundimos en la miseria. Pero no hay que rendirse, con esfuerzo, con amor, con respeto y ardua inteligencia; personas están luchando todo la vida por un cambio positivo.

jueves, 18 de septiembre de 2014

Todo soy yo. ¿Todo soy yo?


Este fuego es mío, de mi interior y por todos lados. Claro que no es constante, su aparición surge tan fuerte entre los movimientos latentes del beso; siluetas arraigadas a la tierra lo despiertan. A veces el fuego me quema, lo llevo lo mismo que el dolor de la herida abierta; otras, prende mi sangre, y en las noches la oigo crepitar. Pero no brilla, no muestra su luz, este fuego mío no muestra su luz.
  La voz de una mujer clara, reposa en mis recuerdos. Eso es increíble, en mi cerebro se genera una electricidad que va transmitiéndose de neurona en neurona, nada fuera del universo, todo es real. Pero la conciencia es algo que me inunda de misterio, se transmiten tantas y tantas ideas, emociones, sensaciones, y en cada cerebro se percibe la realidad del hombre por sí solo. Nada se nos muestra como es, se necesita de un ser que perciba el mundo para lograr interpretarlo, aunque no es necesario que exista una conciencia para saberlo existente. Allá dentro el recuerdo de ella se mezcla con mi realidad, se dibuja su cara, la alegría de su persona, el color de su ropa, su forma; miro hacia arriba o por debajo del mundo y la encuentro en el tejido de mis venas. Siento vibrar su canto, su inesperado reencuentro con mi tiempo. Todo se devuelve, si lo deseas y si trabajas duro por ello. Devuélvenos el amor, la palabra silenciada, la pasión vehemente del arte.