lunes, 28 de abril de 2014
Lo que no hay que hacer.
Hay muchas cosas en las que no creo, desde pensar que pasar por debajo de una escalera trae mala suerte, hasta no tener una idea clara de lo que es Dios. Las formulas del destino y los gatos negros que pasan enfrente de mí no me preocupan.
No tengo idea de donde viene ese pensamiento que me hace ignorar las creencias. A veces en las conversaciones de familia salen historias de esas creencias; por ejemplo, lo de ver que de un lugar salen llamas y rápido pensar que hay dinero enterrado; los sueños que pronosticaron eventos de fortuna o desfortuna. De seguro todas las familias tendrán para contar relatos parecidos.
No quiero hablar mucho del tema porque también lo desconozco. Hablo ahora de ésto ya que me ha ocurrido algo que tal vez si me haga cambiar de parecer con estos temas.
Una ocasión vino una amiga mía a la casa, es una amiga que quiero mucho, siempre es aprender nuevas cosas con ella. Pasó el rato cuando noté que tenía un collar con una piedra negra, que colgaba con inusual misterio, parecía que flotaba; era una clase de hoyo negro que solamente conduce a su centro los pensamientos. Le pregunté a ella que qué era ese collar, tratándolo como si fuera una pregunta sin importancia. Hice mal, porque al momento de decir la pregunta lo toqué, rápidamente me lo quitó de la mano y dijo que "si alguien más, que no fuera ella tocaba, tocaba el collar le pasaban cosas malas". El miedo me atacó, y eso que no creo en el poder de las piedras o cuarzos, me aterró la idea. No quise aparentar miedo (tonto de mí) y lo volví a tocar para ver la reacción de ella. Aquí comenzó todo, pienso yo, porque al momento de tocarlo no es que le pasaran cosas malas, más bien a mí me empezaron a suceder. En primer lugar, e instantáneamente, se enojó conmigo y desde que se fue ella, no me ha vuelto a dirigir la palabra (van como dos meses). Después una tras otra: en la escuela me fue mal en una materia, mi madre se puso mala de la hipertención (la peor de todas), me he sentido mal de salud.
Eventos que merecen el miedo. Siempre hay que dudar, pero a veces es muy difícil interpretar los eventos que no podemos explicarnos.
miércoles, 16 de abril de 2014
La carta de siempre.
Todos los latidos un: te amo. Así amaneció otra vez en mí el amor que duerme. Buscando un papel de la escuela me encontré con una carta tuya, la leí como quien ve morir a una mujer, como quien escucha la parte última de una canción. No me acuerdo cuando me la diste, pero siento lo mismo que aquella vez. Y tu letra siempre será la misma, y tus palabras pertenecen a mis memorias de joven y absurdo que era en ese entonces. Y pienso en ti ahora, se que algún día nos volveremos a ver y será como siempre nos hemos visto: desconocidos conectados por el amor. Amantes anónimos y secretos.
martes, 15 de abril de 2014
¿Guíame?
Mi deseo es tenerte, saberte presente a mí lado, sin que seas para mí, sin que te entregues a la vehemente pasión, que es fruto rojo-sangre. Cuantas cosas daría para verte y no olvidarme nunca de tu cara, desde el día hasta que las horas hagan la noche una y otra vez hasta morir uno de los dos. Entregaría toda una vida, mis recuerdos de infancia, la oportunidad de volver a soñar, la entregaría, porque la fiesta de tenerte sería el mayor de los sueños. Una realización de lo humano.
Toda oportunidad es un encanto, y me despojaría de mi carne y de mi alma mi ser, para hacer el ritual de la soledad en soledad y en somnoliento desvarío, una vez más. Solamente un vez, pero que esa vez dure en sí misma lo que el amor ha hecho del tiempo: un alboroto de segundos que son minutos que son horas que son una despedida.
domingo, 13 de abril de 2014
sino
Una roca cae y nadie escucha el sonido de su potente rodada hacia abajo, nadie sabe que ha caído, pero ha creado un nido en su recorrido, hizo un camino donde ahora circula el agua al bosque sediento, esquivó un jardín, y quedó en un claro donde se posan sobre ella las aves. La roca no tiene vida, y sin embargo la vida se extendió a su destrucción y desplazamiento. ¿No podría ser así una bala penetrada en el pecho de Dios?
viernes, 11 de abril de 2014
Fuego, fuego.
Después el fuego comenzó a quemar mi corazón, lo sentí más cerca; calentando mi piel desde adentro, igual que la sangre nos va recorriendo. Era líquida su forma, era mía su forma. Atravesando la individualidad, me dejó que la entregara al amor... y en un beso, en unas palabras, en una mujer está ahora también.
Sé que no tengo la edad suficiente, ni la inteligencia, tampoco una madurez para saber a dónde se dirige ahora. La tengo en mis manos, en mi corazón, en el pensamiento. No todo el tiempo, casi siempre se va a no sé que sitio de mí, pero lo siento.
¡Oh, Fuego mío, ven aquí, ya hace mucho que no te encuentro y que no vienes!
Leer ¿leer?
Ahora he comenzado a leer un poco más, no sé porque no lo había hecho antes, casi pierdo el hábito. Pero he ido descubriendo más y más al mundo de los que sueñan despiertos, no siempre, pero cuando sucede es maravilloso. También gracias a eso he podido continuar escribiendo, aunque muy dentro de mí se que me falta la inspiración principal (ahora estoy hablando contigo y no con las demás personas que leen este Blog). En fin, es muy importante eso para mí, el leer y escribir, porque puedo sacar las cosas buenas y las cosas malas que se han ido acumulando desde hace un tiempo para acá. Ahora con eso de los exámenes finales regresé un poco para atrás. Pero primero lo primero, porque me desvié un poco y me emocione que no puse mucha atención a mis menesteres educativos (para que no suene tan mal). Ahora ya no hay tanto problema, así que a disfrutar un poco de literatura.
Entre los libros que recorren mis ojos están figurando tales como "El ingenioso hidalgo Don Quijote de la Mancha", "Yo, Robot" (que no se parece en nada a la película), y así. En este periodo de tiempo ya he leído "El hombre que fue jueves", "A pesar de todo" (de Juan Sánchez Andraka), "La llamada de la selva", que este último es altamente recomendable, y me gusto leerlo de noche porque le da un toque de misterio.
Recomendación de hoy: en vez de prender la televisión para ver que hay, abre un libro para ver a dónde te lleva
miércoles, 9 de abril de 2014
Una canción para escuchar a su lado.
Apenas, encontré un disco muy bueno de Pablo Milanés que se llama "Boleros en tropicana". La verdad es que no escuchaba tanto a Pablo Milanés, pero con algunas canciones que interpreta en el disco me hizo que me fijara más en él. Me gustaron bastante. Y, además, por esa vía, conocí a Álvaro Carrillo y esta canción que la verdad me encanto por dos razones: primero, fue la forma de interpretación, que sí se nota que quien la canta siente lo que va diciendo; y, por segundo, lo que dice la canción, que me parece hermosa, grandiosa para escucharla a tu lado. Aquí pongo la letra y el vídeo de Youtube:
Amor mío, tu rostro querido
no sabe guardar
secretos de amor;
ya me dijo que estoy en la gloria
de tu intimidad.
No hace falta decir que me quieres,
no me vuelvas loco con esa verdad.
No lo digas, no me hagas que llore de felicidad.
¡Cuánta envidia se va a despertar!
¡Cuántos ojos nos van a mirar!
La alegría de todas mis horas
prefiero pasarlas en la intimidad.
Olvidaba decir que te amo
con todas la fuerzas
que el alma me da.
Quien no ha amado,
que no diga nunca
que vivió jamás.
no sabe guardar
secretos de amor;
ya me dijo que estoy en la gloria
de tu intimidad.
No hace falta decir que me quieres,
no me vuelvas loco con esa verdad.
No lo digas, no me hagas que llore de felicidad.
¡Cuánta envidia se va a despertar!
¡Cuántos ojos nos van a mirar!
La alegría de todas mis horas
prefiero pasarlas en la intimidad.
Olvidaba decir que te amo
con todas la fuerzas
que el alma me da.
Quien no ha amado,
que no diga nunca
que vivió jamás.
lunes, 7 de abril de 2014
Seguridad
El rumbo que ha tomado mi vida en la actualidad no me gusta, siento que he perdido mucho de lo que tenia antes, que me hacía pleno. Es una manera muy desagradable de sentirse, tanto que me quita el sueño, me ataca a cualquier hora. Me he sentido derrotado, pero se aprende a lidiar con esos sucesos. Me imagino que así te vuelves maduro y te vuelves grande, cuando aprendes a combatir los problemas, vengan de donde vengan. Se tiene que aceptar la situación de frente y no demostrar tu inferioridad ante las peores situaciones. Tal vez así sea como deberíamos de convalecer, quizás no. Pero siempre van a venir situaciones que nos hagan decir "no puedo", "no aguanto más", a esas palabras hay que combatir para nunca caer y caer y caer.
sábado, 5 de abril de 2014
Dentro
¿Por qué siempre insistimos en crearnos sueños, en imaginar verdades, o en pensar en situaciones que nunca se podrán realizar?. Insistimos en el amor después de que se ha acabado la chispa, no aceptamos el olvido de los recuerdo cuando un ser querido muere; siempre nos aferramos a las consecuencias de aguantar las lágrimas. Resistimos los golpes y los insultos. A mí, por ejemplo, me da trabajo entender que una relación de pareja se ha terminado, que el amor ya no es el mismo, y así como un relámpago cae sobre la gran estructura de un árbol para privarlo de la vida, de ese modo me parece a mí que se acaba. Pero es tan complicado saberse real. ¿Sí me doy a explicar?, o sea, ese desequilibrio que se presenta a veces es devastador, tu tienes todo planead, sueñas y sugieres como un prioridad las esperanzas que tan felizmente has creado. No debe de tener nada de malo porque lo haces para tu bien, nunca intentas hacerte daño a ti ni a nadie (claro que hay excepciones).
Fingimos siempre las sonrisas para alegrar a los demás, a los que de verdad les importamos; y nunca se dan cuenta de que existe un dolor pleno y constante que nos arruina por dentro. Está bien sonreír en nuestra tristeza, nos alivia el alma, el espíritu. Sonríe, Paloma, porque en este mundo hay alguien que siempre te recordara, y aveces eso es lo que da esperanza, no de la falsa, sino de la de verdad.
martes, 4 de marzo de 2014
Explosión.
¬Se equivoca usted¬dijo el secretario, frunciendo las cejas¬. El cuchillo es el arma de la antigua disputa personal con el tirano personal. La dinamita se esparce, y sólo mata porque se ensancha; asimismo el pensamiento, qué sólo destruye porque se difunde y ensancha . ¡El cerebro de un hombre es una bomba!¬ exclamó entregándose a su pasión y pegándose con violencia en el cráneo¬. ¡Yo siento que mi cerebro es una bomba, a toda hora del día y de la noche! ¡Quiere estallar, quiere estallar! ¡El cerebro del hombre necesita estallar aun cuando destruya el universo!
domingo, 2 de marzo de 2014
Uno más uno...
Me he cansado de lo que soy, de las cosas que hago desde hace meses. Una forma de recorrer las horas que tan incesantemente marca el reloj, no quiero decir que soy prisionero de un sistema tan poco cambiante como los segundos que van y van y van en su tic tac de siempre.
Tendría que ser un farsante, entrar en una complicidad de máscaras y de entretenimientos poco fiables para la salud, espejismos neutros y de olvidos prematuros y desvergonzantes. Cambiaría mis zapatos, mi ropa, el corte de cabello; me volvería otro para ser otro, no hay problema, es sencillo que de vez en cuando transforme una conducta habitual, que de a poco convirtiera el color rojo en gris y viceversa.
¿Por qué no me siento pleno?, no puedo estar augusto con la enorme bota que patea mi rostro, hablo de la sombría soledad. Tal vez hable de todo esto porque en el fondo me siento solo, no tengo un lugar para con quien acudir cuando me sienta frágilmente devastado, cuando tengo ganas de hablar de mi intimidad. Lo pienso y no lo acepto, ¿cómo es posible que me deje guiar por tan subversivos pensamientos?.
Pero aquí estás tú, sé que en algún sitio, de entre todas las casas y las calles y las ventanas y las salas, te encuentras sin conocerme, sin saber de mí, aunque sepas que estoy. Y la búsqueda ha comenzado ya a mucho tiempo de está triste confesión.
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