miércoles, 5 de noviembre de 2014
domingo, 2 de noviembre de 2014
La proximidad también se da en presencia.
Cada vez te siento más cerca. Los pulmones de mi aire se inflan de ti, porque comienzas como un huracán lejano y oscuro que la vehemente corriente hace que se aproxime tu voz, no como un canto, ni menos un ave, sino que es una presencia verdadera, pero lejos. Después te siento venir en la playa de mis brazos, las olas de sístole y diástole se intensifican, provocando olas de hasta mil días de alto, pero todavía no llegas.
Y cuando menos lo espero, viendo al horizonte que se atormenta y revuelve sus aires con sus aguas, llegas desde atrás de mi continente para estar conmigo. Me doy cuenta de que eres más que un alboroto tremendo de fervientes sucesos en mí; eres la tierra donde estoy parado y el hogar de mi corazón. No estás lejos, es la mirada que mira para otra dirección.
Tal vez no es mi culpa, todos me han dicho que mire, sus sombras fuerzan mi cabeza a cambiar de sentido. También decía que tengo que vencer obstáculos para llegar a ti, pero no es verdad, porque cuando se ama de verdad no hay obstáculos ni caminos que cruzar, ya que el amor significa en gran medida un acercamiento de almas, de cuerpos relacionados, de pasión y hasta de miedos.
miércoles, 29 de octubre de 2014
Pequeña divagación.
Mi mirada observa un madero flotante que lleva encima un nudo hecho por las llamas que danzan a la orilla de una fosa secreta entre las penumbras de un bosque lleno de árboles gigantescos a punto de caerse sobre un camino hecho al avanzar los hombre de ciudades caótica de ruidos fugaces que despiertan antiguos ecos que hablaban de la sabiduría que pertenece a la ciencia que despierta el deseo para responder a los más grandes misterios pertenecientes a los dioses y de su muerte siempre terminando en sueño.
lunes, 27 de octubre de 2014
Mirada.
domingo, 26 de octubre de 2014
Seguirme.
Hay ciertas cosas que me persiguen a veces en las noches cuando transito tranquilo las calles de por mi casa, bueno, no sólo de mi casa, también en lugares apartados de la gente que conozco; empiezo primero por escuchar mis pasos que emiten un taconeo que hace eco en las paredes y en las ramas de arboles muy grandes; casi después la respiración, el rápido ensanchamiento y desinfle de los pulmones en mi interior delata mi miedo...pero ¿a quién puede ser?.
Sombras distinguibles por algún poste de luz amarilla, un un maldito sonido a electricidad que sale de éstos hace más temeroso el camino que me falta recorrer. Y en mi casa es un sonido quieto, más que silencio es un extraño murmullo de la casa. Intento pensar qué puede ser: tuberías adentro de las paredes, agua goteando en un frío metal, el crujir de los muebles y sillas de madera, aparatos siempre conectados; incluso sonidos que no vienen del interior como por ejemplo el golpe que se da a una de las paredes por algún vecino o el lejano y espantoso ruido de sirena de ambulancia.
Y es hasta el día siguiente que puedo darme cuenta: es tu soledad, amor mío, la que me persigue...
miércoles, 22 de octubre de 2014
martes, 21 de octubre de 2014
Natural inconsciente.
Todas las noches cantas y no lo sabes. Aquí en mi pensamiento cantas, en cada noche igual a ésta o la de mañana, nunca lo sé, porque tu voz suena en inesperado momento en cada tiempo donde es más fugaz el ritmo agotador de la rutina. Después veo las calles transformadas, las casas no pintadas o el rodar de las llantas con matices que disfruta mi mirada. O sea que todo parece resurgir de nuevo cada vez diferente, nunca igual. Y escucho aún el sonido de tu canto, nunca aparece éste como un momento repentino en la noche sino que deja su escancia hasta mucho después... Y no lo sabes.
miércoles, 15 de octubre de 2014
domingo, 12 de octubre de 2014
Ahora yo quiero hablarte.
Aparece en las madrugadas en que el alba enciende los valles reposados de toda huella, donde el sol es mera ilusión de su presencia, luz natural. Aparece cuando sale el primer canto de cualquier ave reposada en la rama de un árbol. Escucho que desde mi pecho, tal vez mi corazón o más allá, nace tu voz Paloma. Muchas voces cubren el ruido exterior, todas hablan tan fuerte, pero ninguna me habla. Busco refugiarme en lo más intimo de tu beso...
Me protege. Ahora puedo cerrar los ojos y concentrarme en tu respiración, que no me dice nada. Es como despertar y dormir muchas veces cada vez que te vas, cada noche escucho al dios jaguar, a la santa tierra, al brazo del agua que crea un torrente rojo y oscuro dentro de mí, al susurro del aleteo de un pájaro... y te escucho a ti. ¿Dónde estás?
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