jueves, 26 de septiembre de 2013

Camino.


Ya no tengo mucho tiempo para escribir en el Blog, se me pasan los días intentando hacer algo que no entre en el hacer de la escuela. Las tareas, las investigaciones, aprenderse temas y, lo peor, revisar cosas de Internet para poder encajar en las dinámicas de ciertas materias. No son cosas pesadas que me quitan todo el tiempo disponible para lo que yo quiero hacer. No, mucho menos me estoy rompiendo la cabeza para aprenderme lo que voy viendo en la escuela según los días y semanas que se van acumulando.

Todo ésto es algo que ya debía de estar haciendo desde hace tres años aproximadamente; lo digo como si fuera un mal para mí, pero lo es. Y todo porque vienes a pararte, árbol y montaña, enfrente de mi memoria. Mi memoria grita tu nombre, me hace recordar tu imagen a la par de mi hambre, de la sed; quiero tenerte, quiero que estés, los días de este fin de mes son tan nublados y pluviales que me haces falta para estar contento, para no fastidiarme de los demás, y de mí mismo.  

domingo, 15 de septiembre de 2013

Nuevo ciclo escolar



Entonces tengo que tener una nueva visión sobre mis asuntos escolares para no equivocarme otra vez. Las materias que estoy viendo se relacionan con las que vi anteriormente. Sé que lo que estoy estudiando no es lo mio, no me gusta; sé que tengo que ser capaz de todo, que todos lo que voy a aprender ahora me va a servir para tomar un empleo y tener dinero para comprar lo que yo quiera, para comer y gastarlo en ropa. Lo gastaría todo en libros, la mayoría más bien, para tener una minibiblioteca en mi habitación.

No me gusta el nombre de la escuela, es la Fidel Velázquez. Lo que sí me gusta es que es como un bosque en medio de toda la ciudad que me rodea, tiene un salón el cual si no hay ruido se escucha el sonido de un río, no es un río, tiene basura y no es cristalina el agua, pero se escucha relajante el estar ahí sentado y escuchando la clase mientras se mezcla el ruido de las aguas entre las páginas y las lineas que marcan los plumones en los pizarrones.

viernes, 13 de septiembre de 2013

Todos y un cuerpo.


Andar por un territorio muerto, negro de huesos, frío de piel; pisar su suelo lleno de flores marchitas (campos de sal y arena). Andar por un paraje de ríos de lenguas muertas y deseos creados por los demás, los demás que ni siquiera viven aquí. Un pueblo al cual llamo hogar, muchas personas también le dicen así y lo niegan. No todo está desnaturalizado, hay por ahí y por acá personas que intentan cambiar o subyugar lo execrable, lo malversado, lo destruido. Personas que sienten un profundo deseo de recuperar la identidad que desde hace muchas generaciones se viene desgajando.

Soy parte de todos, parte de un conjunto multitudinario. No todo está muerto, nada está muerto. Vasta con tener una flor en este camino tempestuoso, puede ser la familia, los amigos, el amor.

Y al dormir escucho el lamento de tantos siglos de una ciudad estatua, de una ciudad que es cuerpo de mi cuerpo, que, a pesar de su quietud, se desliza en una lenta caricia que me llama, que nos llama. Nosotros somos la ciudad, la polis, la cultura, la identidad, el margen y el área de la sociedad.

¿Para qué decir que todo está mal?, los hombres siempre han vivido así y seguimos vivos, no hablo de aceptar lo malo ni de conformismo ni de parcialidad. Hablo de un amor hacia lo que somos y así nuestra lucha por un espacio mejor. El tiempo de cambio ya pasó, nos toca mantenernos de pie.

miércoles, 11 de septiembre de 2013

Descubrimiento del día- 11 de septiembre del 2013

Hoy encontré un vídeo en Youtube de Jorge Luis Borges donde platica de muchos temas de la Literatura. Me emocione mucho al verlo, y lo que más me está gustando de este vídeo es que platica con puro escritor de calidad, lo voy a ver muchas veces

Les dejo la platica, de seguro a algunos de ustedes, lectores fantasmas y anónimos, les va a gustar como a mí:


(El tamaño me parece muy pequeño, les recomiendo que lo vean en pantalla completa.)


martes, 10 de septiembre de 2013

Mí, otra vez.


Volver a empezar. Empezar no en todo, empezar a andar con nuevos pasos, dejar atrás los obstáculos del espíritu, los que cada día se aferran a uno para no dejarnos avanzar. Dejar los malos pensamientos guardados y enterrados cerca de un árbol, para que en nuestros últimos días veamos al árbol más grande, nutrido por nuestro lado obscuro, por nuestras tristezas y dolores de la vida. También será bueno salirse un poco del camino para poder ver más de cerca el paisaje, el horizonte quieto.

Van una semana desde que entré a la universidad, después de tres años sin escuela, después de buscar algo que hacer por fin entré. Tengo que hacer las cosas bien en esta ocasión; permitirme un mejor tiempo y más espacios en el día para estudiar y salir adelante. Tengo un deber conmigo mismo y es bueno: ser bueno en la escuela, buenas calificaciones y buenas formas de superarme.  

Tú, Paloma, sabes cómo he sido y sabes que en verdad quiero cambiar; superarme y entender mejor las cosas. Pensaré en ti para darme fuerza.   

lunes, 9 de septiembre de 2013

Dos imágenes que me gustan (6)



Mi casa.


Tantas mujeres y hombres están trabajando ahora, después del día, después de urbanístico movimiento, frenético golpe perpetuo. Un cortina de humo cubre los espacios de un lugar ya sucio, ardiente por las tardes, frío por las noches y las mañanas.

El sueño es malo aquí, los ruidos armónicos son destrozados por el explosivo ruido de los motores que vienen de los coches, por donde pasa la visión de Dios, ya agotada por la edad. Y el temblor del piso se acumula en el carácter, debilitando la pasiencia de la hora. No es molesto, acostumbrados estamos. Es así como suena la piel de cemento, las venas de fierro de la ciudad, y sus brazos aplastan y crecen hasta los bosques, los desiertos, las brisas de mar de costa.

Pero ella está ahí, entre los demás, que son buenos y malos; es una luz en sombra, un jardín con flores nuevas cada día (sus ideas). Anda ella en su mundo, caminando y moviéndose de un lado a otro y va a casa y sale y viene ahora. Cada ocasión en que entra en la sombría habitación me parece que no hay nada en realidad, solamente estamos los dos en un cubo cosmico; nuestras palabras son nuestras palabras y nuestro lenguaje es nuestro lenguaje, y siempre se va, siempre es ella caminando para perderse. Y camina lejos siempre, pero siento sus pasos, las palabras que dice vienen a mí en forma de praderas, en su singular forma de simbolos; se clavan en el corazón, más rojo que nunca.

domingo, 8 de septiembre de 2013

También está en nosotros.


Un cuerpo rígido está ahora mismo flotando en el cielo, tapando con su sombra los valles, las costas, nuestras casas. Con una geometría de nube, con una cara demacrada por el tiempo. Y su increible forma nos maravilla sin que nos demos cuenta. A cada avance que vamos dando nos habla; su nombre: Modernidad. 

sábado, 7 de septiembre de 2013

Camino novo.


Despierto de noche, identificando las sobras, las siluetas de la recámara; el insomnio arruina las horas de sueño; veo el techo de color azul-negro, me veo en un espejo que no refleja nada: el pensamiento. No puedo dormir.

Me levanto porque estoy empezando a ir a la escuela. Después de tres años por fin voy a tener una escuela donde pueda seguir mis estudios, con la cual ya no me siento en un prófundo hoyo -que yo mismo lo fui extendiendo-.

En aquellas épocas de escuela matutina me vi como alguien pérdido, o, más bien, alguien con una venda en los ojos. Intenté cambiar en estos años perdidos, pienso que sí, que cambie para bien, que ahora voy por buen camino.

Me veo confiado ahora, ahora tengo ganas de estudiar, lo más bueno que pude aprender fue: aprender ayuda a comprender quién eres. Siento una inspiración en la sangre. Soy. 

viernes, 6 de septiembre de 2013

Los secretos de papel.



Cuando acabo un libro tengo que esperarme un día o dos para empezar otro. Me quedo viendo el libro cerrado, negando que el rectángulo de papel que tengo en mis manos guarde una aventura secreta, una emoción hecha de símbolos, escrita por alguien que vivio ayer o hace siglos; negando también que el libro a tocado mi vida. Me levanto, camino un rato por la casa, me acuesto en mi cama, empiezo a ver la televisión. No importa que haga, el libro sigue en mi cabeza, toda esa historia que tarde en leer cinco días o tres semanas me recorre la piel, y es solo un instante lo que conecta el principio con el final. Estoy traumado, una herida ciega en el espíritu.

Y nadie sabe que acabe el libro, deberías verme, ahí, con la mirada ida, sumergida en un rectángulo fraternal, que me llama, que me llama, que me habla anacrónicamente; en silencio, como una caricia al entendimiento. 

jueves, 5 de septiembre de 2013

Palabras al Destino.


Impertérrito Destino, el color de tu nombre me define, eres fugaz y andas por ahí y por allá. Solventas las horas perdidas de todos con la muerte.Te veo de frente, tu cara de quimera, y verdadera, apaga la luz de mi interior; sopla para dispersar la fragancía, el húmedo sueño.